Por: Augusto Caña Mamani “Sinshi Cahuide”.
Saludos: Respondo de mí ultima ponencia: INDEPENDENCIA DE LOS CRIOLLOS ESPAÑOLES. Sobre ello, he recibido muchos elogios de la juventud Indianista y amigos solidarios; tanto, críticas de unos pocos traidores “boludos” y rancios criollos que no aceptan mi ponencia; quienes todavía no se dan cuenta de que esa cacareada “independencia” comenzó mal y también terminará en desastre total; (ya se esboza su mortuorio) esta ves: POR LA VOLUNTAD GENERAL DEL PUEBLO MILENARIO DEL TAWA-INTI-SUYU.
Aquella estrambótica y fáctica “independencia” peruana del 28 de julio de 1821; fue una epopeya gloriosa para la casta virreynal española de Lima y una desventuraza involutiva con corolario de miseria para las naciones Quechuas, Aymaras y Amazonenses del antiguo TAWA-INTI-SUYU. Aquél efemérides sin trascendencia, ni expresión etno nacionalista: Fue una jornada de discursos y una revolución trunca.
Sobre ello, recopilamos el exponencial literal de Juan José Vega – “Cahuide” del siglos XX: “En realidad el 28 de julio de 1821 se efectuó un acto solemne, pero carentes de mayor trascendencia política y militar fuera de la capital y, lo que es peor, su solidez fue mínima y por eso se desintegraría lo que allí se ha conseguido. El 28 de julio fue una fiesta, no un alzamiento. Un festejo, no una rebelión. Un desfile lujoso, no una carga victoriosa. Una jornada de discursos, no de arengas. Fue un coro de campañas y cohetes, no de balas ni clarines. Aquel día en Lima no corrió una gota de sangre, aun cuando en las cordilleras, en esas mismas horas, inclusive en lugares cercanos a la capital proseguía, sin piedad, la guerra a muerte entre patriotas y virreinales, entre las partidas de montoneros y los huestes del Rey de España”.
Solo los ingenuos con mente adormecida y espíritu inerme, pueden aceptar que, la “independencia” del Perú, fue un episodio de trascendencia histórica, de igualdad, justicia y libertad en beneficio absoluto de las grandes mayorías de la PERUANIDAD MILENARIA. Aquí, todos los males viene desde que el invasor Francisco Pizarro en 1532, lo traspuso ese imaginativo nombre del “Perú”; con ello, de un sablazo borró el mapa ágrafo del TAWA-INTI-SUYU. Es entonces que, a partir de ese afrentoso año en América, el Perú es España y su historia esta poblado de héroes pitucos, con un largo itineraje de caudillismo hispanista, que de paso, estos peninsulares fueron los principales protagonistas de la inmoralidad, la corrupción, la vendimia. Por la misma: La oligarquía viene de esa cantera de la aristocracia Iberiana.
Mientras el archireaccionario Rey Fernando VII, afrontaba en España, la sublevación militar del general Rafael Riego; la colonia española, como casta opresora, Vivian apartados del pueblo autóctono de su verdadera raíz histórico.
Sin embargo, los patriotas Quechuas y Aymaras ya gestaban los fermentos conspirativos desde las llamadas “sectas indígenas”, que eran especialistas en cundir terror a los españoles. Pero el masón José Francisco de San Martín (miembro secreto de la logia de Lautaro o caballeros racionales) tanto congraciados con los judíos ingleses del PLAN MAITLAND manejado por el Escoses Lord Thomas Macduff: Que tenían un plan estratégico para que América sea liberada de España; esto, consistía en la captura de Buenos Aires y Chile, luego emancipar al Perú y Quito, siempre, utilizando las influencias libertarias de Europa: Proclama esa falaz “independencia” del Perú, que abrió el camino de dependencia al imperialismo ingles y luego de norteamericano; también de paso apagó con sangre todos los fuegos de rebelión que ardía en todo el ámbito andino con la vanguardia de los valientes morochucos.
Saludos: Respondo de mí ultima ponencia: INDEPENDENCIA DE LOS CRIOLLOS ESPAÑOLES. Sobre ello, he recibido muchos elogios de la juventud Indianista y amigos solidarios; tanto, críticas de unos pocos traidores “boludos” y rancios criollos que no aceptan mi ponencia; quienes todavía no se dan cuenta de que esa cacareada “independencia” comenzó mal y también terminará en desastre total; (ya se esboza su mortuorio) esta ves: POR LA VOLUNTAD GENERAL DEL PUEBLO MILENARIO DEL TAWA-INTI-SUYU.
Aquella estrambótica y fáctica “independencia” peruana del 28 de julio de 1821; fue una epopeya gloriosa para la casta virreynal española de Lima y una desventuraza involutiva con corolario de miseria para las naciones Quechuas, Aymaras y Amazonenses del antiguo TAWA-INTI-SUYU. Aquél efemérides sin trascendencia, ni expresión etno nacionalista: Fue una jornada de discursos y una revolución trunca.
Sobre ello, recopilamos el exponencial literal de Juan José Vega – “Cahuide” del siglos XX: “En realidad el 28 de julio de 1821 se efectuó un acto solemne, pero carentes de mayor trascendencia política y militar fuera de la capital y, lo que es peor, su solidez fue mínima y por eso se desintegraría lo que allí se ha conseguido. El 28 de julio fue una fiesta, no un alzamiento. Un festejo, no una rebelión. Un desfile lujoso, no una carga victoriosa. Una jornada de discursos, no de arengas. Fue un coro de campañas y cohetes, no de balas ni clarines. Aquel día en Lima no corrió una gota de sangre, aun cuando en las cordilleras, en esas mismas horas, inclusive en lugares cercanos a la capital proseguía, sin piedad, la guerra a muerte entre patriotas y virreinales, entre las partidas de montoneros y los huestes del Rey de España”.
Solo los ingenuos con mente adormecida y espíritu inerme, pueden aceptar que, la “independencia” del Perú, fue un episodio de trascendencia histórica, de igualdad, justicia y libertad en beneficio absoluto de las grandes mayorías de la PERUANIDAD MILENARIA. Aquí, todos los males viene desde que el invasor Francisco Pizarro en 1532, lo traspuso ese imaginativo nombre del “Perú”; con ello, de un sablazo borró el mapa ágrafo del TAWA-INTI-SUYU. Es entonces que, a partir de ese afrentoso año en América, el Perú es España y su historia esta poblado de héroes pitucos, con un largo itineraje de caudillismo hispanista, que de paso, estos peninsulares fueron los principales protagonistas de la inmoralidad, la corrupción, la vendimia. Por la misma: La oligarquía viene de esa cantera de la aristocracia Iberiana.
Mientras el archireaccionario Rey Fernando VII, afrontaba en España, la sublevación militar del general Rafael Riego; la colonia española, como casta opresora, Vivian apartados del pueblo autóctono de su verdadera raíz histórico.
Sin embargo, los patriotas Quechuas y Aymaras ya gestaban los fermentos conspirativos desde las llamadas “sectas indígenas”, que eran especialistas en cundir terror a los españoles. Pero el masón José Francisco de San Martín (miembro secreto de la logia de Lautaro o caballeros racionales) tanto congraciados con los judíos ingleses del PLAN MAITLAND manejado por el Escoses Lord Thomas Macduff: Que tenían un plan estratégico para que América sea liberada de España; esto, consistía en la captura de Buenos Aires y Chile, luego emancipar al Perú y Quito, siempre, utilizando las influencias libertarias de Europa: Proclama esa falaz “independencia” del Perú, que abrió el camino de dependencia al imperialismo ingles y luego de norteamericano; también de paso apagó con sangre todos los fuegos de rebelión que ardía en todo el ámbito andino con la vanguardia de los valientes morochucos.

